La silla Clera encuentra su belleza en la geometría. Sus superficies facetadas capturan la luz de manera cambiante a lo largo del día, creando un delicado juego de sombras y reflejos que dota a la pieza de una presencia siempre viva.
Con una estética serena y arquitectónica, Clera combina carácter y ligereza visual. Su silueta parece esculpida a partir de un único volumen, donde cada plano y cada arista contribuyen a una sensación de equilibrio y armonía. Es una pieza que atrae la mirada sin imponerse, capaz de aportar personalidad a un espacio con una elegancia silenciosa.
La textura de su superficie revela el paso del tiempo y de la materia, aportando profundidad y autenticidad a un diseño que celebra la belleza de lo esencial.
Pensada para convivir tanto en interiores residenciales como en hospitality, Clera trasciende su función para convertirse en parte de la atmósfera que la rodea. Una pieza que invita a sentarse, pero también a detenerse y observar.
Clera es una celebración de la forma, la luz y la materia; un objeto contemporáneo concebido para perdurar más allá de las tendencias y acompañar los espacios con una presencia discreta y atemporal.
Diseñado por Manuel Jiménez García